¿Somos esclavos de una mentira? ¿Estamos realmente en una "prisión"?
La respuesta, es que sí.
¿Pero qué clase de prisión? ¿Un programa informático que nos muestra una realidad cómoda, pero falsa, al igual que en la película de Matrix? No, obviamente, no es esta clase de prisión, tampoco una prisión al más puro estilo del método cartesiano, en la que nuestra mente percibe sensaciones por los sentidos que no son reales y que éstos nos inducen a error, tampoco nuestra prisión es el capitalismo y tampoco, como algunos aluden, Microsoft, y que la verdadera y libre realidad es el Software libre.
La Prisión de la que somos esclavos no es más que una manera de vivir que nos ha sido impuesta y vendida como verdadera, un modo de vida con una concepción banal, superficial y egoísta de nosotros mismos y de los demás, una manera de vivir que no tiene sentido, ya que carece de metas, de valores y de objetivos sólidos; lo que se vende en esta realidad es un modo de conducir tu vida que garantiza una felicidad plena, pero ésta es inexistente, vacía; cuando se obtiene la meta que se te muestra como buena y absoluta uno se encuentra insatisfecho, pero esta mentalidad te induce a que analices tu insatisfacción y que seas capaz de compadecerte y convencerte a ti mismo que esa meta lograda en sí no es errónea, si no que te impulsa a buscar cuales han sido los fallos; si ha sido cuestion de cantidad, de calidad y de oportunidad, una vez encontrados, te los crees. La insatisfacción no procede de lo que has logrado, si no de que, en algún modo, te falta algo, para que ésta felicidad sea plena, lo que lleva a hacer lo mismo una y otra vez, encontrándote cada vez más insatisfecho. Cuando la insatisfación se hace plena, el objetivo buscado se torna en medio de escape, de evasión (ya que lo que se nos vende se presenta como algo maravilloso y atractivo y por lo tanto el momento de goce existe, pero es un goce vacío, superficial, sin trasfondo).La verdadera realidad es que el error no está en lo accesorio al hecho, si no en el hecho en sí.
Dichos patrones y conductas sociales están tan arraigados y vendidos como auténticos que todos nos vemos obligados a ponernos una máscara y decir lo mucho que triunfamos con arreglo a este modo de vivir, los que nos rodean hacen los mismo y además, nos aplauden, lo que nos lleva a pensar, "ellos contentos con ésto, yo también, estamos por el buen camino,¿no?" A veces hace falta máscara, cuando uno ya ha experimentado la insatisfacción, otras veces no, cuando realmente se asume como verdadero lo que no lo es, por que aún no se ha experimentado el sinsentido de dicho modo de vida.
A veces tarda uno bastante tiempo en asimilar que ese modo de vida está completamente vacío, otros se dan cuenta enseguida, otros se replantean que es lo que falla y otros agachan la cabeza, bien como sumisos y resignados a esta realidad vendida o bien como incrédulos ante otra posible.
En una carrera de galgos se pone como cebo una liebre falsa que, mediante un mecanismo, corre delante de los galgos, se efectúa un disparo y éstos corren tras la liebre, con el objetivo de atraparla. Toda la carrera tiene el fin único y exclusivo de atrapar la liebre, es el gran objetivo y para ello, hacen grandes esfuerzos.
En el momento que un galgo, en un último momento, se impulsa al suelo de un salto, se hace daño, se llena de barro, de arena, o de lo que haya en el circuíto, y abre la boca para atrapar la liebre decimos que es el "ganador" si efectivamente la atrapa. Pero la reacción de todo galgo que atrapa la liebre en cualquier competición es la misma; se da cuenta de que la liebre es falsa, la suelta de su boca y se va cabizbajo, su carrera, su esfuerzo y sus heridas no ha valido para nada, a su vez, todos los galgos que han participado en la carrera, reaccionan exactamente igual.
martes, 22 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
¿Qué es Matrix?
- ¿Te gustaría saber lo que es? Matrix nos rodea. Está por todas partes, incluso ahora, en esta misma habitación... Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla cuando vas a trabajar o cuando vas a la iglesia, cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad.
- ¿Qué verdad?
- Que eres un esclavo. Igual que los demás, naciste en cautiverio, naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar... Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera del conejo...
- ¿Qué verdad?
- Que eres un esclavo. Igual que los demás, naciste en cautiverio, naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar... Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera del conejo...
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